Ganó, gustó y goleó

Ganó, gustó y goleó

2 abril, 2011 0 By exequielllanos
Una noche soñada. Pato hizo un doblete y fue la fígura del derbi

Una noche soñada. Pato hizo un doblete y fue la fígura del derbi (Foto: ACMILAN.COM)

¡Qué triunfo!, el Milán paseó al Inter y se consolidó en la punta del campeonato. Fue 3-0 con un doblete de Pato y otro de Cassano.

El equipo “Rossonero” demostró porque es el puntero del Calcio.  Cuando las cosas no venían bien, la sequía de victorias y de goles eran los grandes motivos de las críticas por parte de la prensa, y sumado a eso, el buen momento que vivía el Inter estando a solo dos puntos y clasificándose a cuartos de la Champions. Eran muchos los motivos por los cuales el mundo del Calcio e incluso las apuestas daban como favorito a los dirigidos por Leonardo.

Sin embargo, el Milán le puso el pecho a las críticas y justificó la razón por la que es puntero.  Jugaron el mejor partido del campeonato,  como un verdadero equipo campeón.   Desde el comienzo los “Diávolo” fueron superiores, bastaron 50 segundos mostraran su superioridad. Gattuso puso un pase milimétrico a Robinho, quien fue anticipado por Julio Cesar y en el rebote, apareció uno de los mejores jugadores del partido (por no decir el mejor ), Pato, que con un toque sutil puso al local en ventaja.

Allegri planteó un partido inteligente y con la ventaja desde el vestuario, el equipo rojinegro se mantuvo firme en las últimas líneas ante los ataques del Inter.  El primer periodo fue parejo, salvó por el gol.  Los visitantes tuvieron dos chances claras pero Abbiati y la imprecisión de Eto´o para definir evitaron el empate.   Los punteros se mostraron serenos a la hora de manejar el balón y a pesar de los constantes avances del segundo de la tabla, eran justa la victoria.

En la segunda mitad hubo un solo equipo y esto empezó a notarse a partir de los nueve minutos.  Luego de un excelente pase de Seedorf, Pato se fue sólo al gol y Cristian Chivu lo bajo con un golpe en los tobillos.  El árbitro no dudó y expulso al defensor por ultimo recurso.   A partir de esa expulsión, el Inter careció de ideas para empatar el encuentro y el Milán con un Clarence Seedorf lúcido, preciso e intratable buscó el segundo para liquidar el encuentro.   Luego de desperdiciar un par de chances claras, en el minuto 17, fue el holandés, quién dejó a dos en el camino y como con la mano, puso un pase espectacular para Ignacio Abate, quien tiro un centro mal ejecutado para que Pato apareciera entre medio de los centrales y empujará la pelota con la cabeza para sentenciar el partido.

A partir de ahí, el Milán hizo lo que quiso mientras que el Inter, se paró atrás rogando no recibir más goles.  Leonardo aprovechó que el partido estaba perdido y sacó a algunos jugadores para reservarlos por el duelo ante el Schalke, el próximo martes por la Champions League. En tanto Allegri, sobre el final sacó a Robinho y Pato para la ovación de la gente e hizo ingresar a Antonio Cassano.   El cotejo llegaba a su final pero faltaba una emoción más.  Clarence tiró un centro para el “Bambino” Cassano y este fue tomado de la camiseta por Javier Zanetti, producto de la impotencia. El juez no dudó y cobró la pena máxima.  Cassano cambió penal por gol, sentenció el partido y lo festejó sacándose la camiseta.  Fue amonestado por la celebración desmedida y dos minutos más tarde derribó a un rival y recibió la segunda amarilla, una de cal y una de arena para el “Bambino” que se fue expulsado.

El Milán ganó un partido que lo deja en las puertas del campeonato, a pesar de que aún falten siete fechas para el final. Sacó cinco puntos de ventaja a su clásico rival, hizo un partido perfecto, gustó, ganó y goleó.

Por Javier Romero Ulic